Si formas parte del grupo de personas que pasan horas en el gimnasio y comen sano para bajar la pancita, pero no ves resultados: ¡puedes estar experimentando estrés!

Un estudio de la Universidad de Carnegie Mellon (Pensilvania, EE. UU.) afirma: “llevar una vida agitada y sin control impide que la hormona cortisol cumpla sus funciones correctamente”, lo que da como resultado que aparezca la inflamación corporal.

Si tu vientre se rehúsa a disminuir, es momento de cambiar algunos hábitos para obtener los resultados deseados.

1. Menos café, más té

El café, si se consume en exceso, produce estrés y falta de sueño; puedes sustituirlo con té de manzanilla. En caso de que no quieras dejarlo, tómalo descafeinado.

2. Realiza ejercicios nocturnos

Si tienes insomnio o tardas mucho en conciliar el sueño, prueba a realizar ejercicios de respiración en la cama; otras recomendaciones son: deja el celular antes de ir a dormir, bebe algo caliente o pon música relajante. Esto te ayudará a reducir el nivel de la hormona del estrés.

3. No dejes de comer

Una persona que vive preocupada frecuentemente tiene problemas de apetito. Come bien tres veces al día y agrega dos pequeñas colaciones -a mediodía y mediatarde-; no omitas el desayuno.

4. Bájale a la sal

Consumir sal en exceso perjudica a las arterias, provocando consecuencias negativas en el corazón y los riñones.

5. Medita y relájate

Busca un espacio en tu agenda diaria y dedícate tiempo: respira, lee, cierra los ojos y desconéctate un momento.

6. Di no al ejercicio en exceso

No necesitas pasar horas en el gimnasio, correr gran cantidad de kilómetros o hacer mucho deporte para verte bien; el cardio excesivo aumenta el nivel de cortisol.

7. Acude a un psicólogo

Cuando los síntomas de estrés afectan físicamente o hay un mal manejo de emociones, los expertos recomiendan acudir a terapia psicológica, ya que los sentimientos se reflejan en el sistema digestivo en forma de gastritis o colitis nerviosa.

8. ¡A dormir se ha dicho!

Dormir mal afecta a la hormona que regula el metabolismo y el hambre; entre menos descanses, tu sistema digestivo actuará lento y te hará comer a deshoras. Duerme de seis a ocho horas diarias.

9. Haz algo que disfrutes

Lee, saca a pasear a tu mascota, camina por el parque, acepta esa cita pendiente al cine, realiza actividades que te gusten… te ayudarán a no pensar mucho y dejar las preocupaciones, por lo menos un momento.

10. Ponle play a tu vida

La música tiene un efecto positivo tanto física como emocionalmente. Si estás experimentando estrés o tienes muchas cosas rondando en tu cabeza, toma los audífonos, pon tu canción favorita y canta a todo pulmón.

Fuente: https://www.okchicas.com/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *