La verdad es que los hábitos cotidianos, como tomar duchas calientes, no usar calcetines o incluso no cambiar regularmente la maquinilla de afeitar, pueden causar problemas de salud graves y tener consecuencias sociales. Y el hecho de que algunas personas tengan estos hábitos estando al tanto de los riesgos es suficiente para volver loco a cualquiera.

1. Descargar el inodoro con el pie

Bueno, lo entendemos: los baños públicos pueden estar muy sucios y llenos de bacterias. Pero descargar el inodoro con el pie no es la solución para protegerte contra los gérmenes. De hecho, este acto en realidad contamina aún más la descarga ya que estás usando el mismo pie que estaba pisando el piso sucio del baño. La solución sería descargar el inodoro con las manos y luego lavarlas.

2. Usar zapatos sin calcetines

Usar zapatos sin calcetines puede verse bien, pero el olor que va a tener tu calzado no es nada agradable. Los médicos aconsejan usar los calcetines para evitar pies malolientes ya que pueden absorber el sudor y reducir el olor. Pero no te preocupes, en las tiendas te pueden ofrecer una amplia variedad de calcetines “invisibles”.

3. Cepillarse solo los dientes

Cepillarse solo los dientes, como lo hace la mayoría de las personas, no es la mejor manera de conseguir el aliento fresco. La forma correcta de protegerse (y proteger a las personas que te rodean) del mal aliento es cepillarse la lengua y usar hilo dental o un limpiador interdental dos veces al día, así como enjuagarse la boca con un enjuague bucal antibacteriano.

4. Confundir desodorante con antitranspirante

El desodorante y el antitranspirante no son lo mismo y confundiendo el uno con el otro puedes recibir los resultados no deseados como axilas malolientes. Mientras que los desodorantes controlan el olor, los antitranspirantes bloquean el sudor. De hecho, usar ambos al mismo tiempo es la mejor manera de evitar las axilas sudorosas y malolientes.

5. No limpiarse los oídos

Sabemos que no se recomienda limpiar el canal auditivo, pero algunas personas toman este consejo demasiado en serio y no se limpian los oídos de ninguna manera, pero a nadie le complace ver los oídos sucios de otras personas. Para resolver este problema, usa los bastoncillos de algodón en la parte externa del oído o, mejor aún, limpia el área con una toallita húmeda y tibia.

6. No tener un horario regular de duchas

No hay nada peor que entrar en un espacio público desprendiendo el mal olor corporal. Se sabe que la cantidad correcta de duchas puede variar de una persona a otra, sin embargo, se recomienda tomar de 2 a 3 duchas por semana, incluso en invierno. Pero si sudas, trabajas al aire libre o estás expuesto a productos químicos a diario, la recomendación aumenta a una ducha al día.

7. No limpiar la botella de agua después de usarla

Siempre hay personas que siguen usando la misma botella de agua sucia una y otra vez, lo cual es un hábito desagradable y peligroso. Claro, todos debemos mantenernos hidratados, pero también debemos limpiar nuestras botellas de agua cada vez que las usemos. De hecho, beber de botellas de agua reutilizables puede ser mucho peor que lamer el juguete de tu perro. ¡Qué asco!

8. Olvidarse de limpiar debajo de las uñas

No hay nada peor que darse cuenta de lo sucias que están las manos de algunas personas, especialmente cuando te las extienden. Esto sucede porque algunas personas piensan que lavándose las manos también lavan las uñas, pero se equivocan. Según los especialistas, cada persona debe lavarse la parte inferior de las uñas con agua y jabón (o con un cepillo para las uñas) cada vez que se laven las manos para eliminar la suciedad y los gérmenes.

9. Nunca cambiar las maquinillas de afeitar

Si vives con alguien, este hábito puede volverte loco (además de dar asco). Las maquinillas de afeitar desechables se llaman así por una razón. No tienes que cambiar la rasuradora después de solo 3 usos, pero definitivamente no se recomienda usar la misma durante varios meses. La forma correcta de usarla es reemplazando tan pronto como veas signos de oxidación, opacidad, o sientes tirones.

10. Tomar duchas súper calientes

No hay nada peor que tener la toalla empapada todo el tiempo, especialmente cuando sucede por la ducha caliente de otra persona. Las duchas de agua caliente hacen que todos los objetos que están en el cuarto de baño permanezcan húmedos (lo que contribuye al crecimiento de moho y hongos). Y peor aún, se seca e irrita la piel, lo que puede causar el incremento de la presión arterial.

11. No limpiar objetos de uso cotidiano

En la mayoría de los casos, este error de higiene personal es responsable de la propagación de gérmenes y bacterias. No importa con qué frecuencia las personas limpien sus casas, la verdad es que muchas personas nunca han limpiado sus teléfonos celulares, laptops, manijas de puertas o sus llaves, a pesar de que estos objetos son un terreno de cría de gérmenes y bacterias. La buena noticia es que todos estos objetos se pueden limpiar fácilmente con un poco de alcohol.

12. No taparse la boca al toser o estornudar

Sorprendentemente, aproximadamente 1 de cada 4 personas no se tapa la boca al toser o estornudar. La importancia de este hábito simple pero ignorado es evitar que los gérmenes se propaguen por todas partes y contaminen el aire que respiran las personas de tu entorno.

13. Desechar los productos de higiene femenina de manera incorrecta

Lo único que se puede tirar tranquilamente al inodoro es el papel higiénico. Los tampones y las toallas sanitarias, cuando están empapados de agua, pueden obstruir el sistema de drenaje, lo que a menudo causa daños graves a los inodoros. La forma recomendada de deshacerse de los tampones es envolverlos en papel higiénico y tirarlos a la basura.

14. Usar el calzado de exterior dentro de la casa

© depositphotos.com

Algunas personas usan sus zapatos de exterior dentro de la casa, pero no tienen idea de lo poco higiénico que es este hábito. Los estudios revelan que un zapato promedio contiene 421 000 unidades de bacterias en el exterior y 2 887 en el interior.

15. No cerrar la tapa del inodoro durante la descarga

Tal vez a la gente le gusta ver cómo se desaparecen sus excrementos, pero este hábito puede ser realmente peligroso y desagradable. Millones de partículas de heces se liberan durante la descarga, lo que significa que podrían ensuciar cualquier objeto, incluido el cepillo de dientes y la toalla de mano.

¿Te sientes culpable de tener alguno de estos hábitos sucios? ¿O conoces a alguien quien haga una o más de estas cosas?

Fuente: https://genial.guru/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *