En lugar de obsesionarte con la desaprobación de los demás o de criticar a otros, dedica tu tiempo a mejorarte a ti mismo y a mejorar tu entorno.

Una persona feliz no tiene tiempo para dedicarse a llenar su alma de reproches, quejas y críticas hacia todos los demás, prefiere en cambio, enfocarse en su vida y mejorar lo que está a su alcance para seguir disfrutando de su felicidad.

En la vida no hay nada más agotador y desesperante que escuchar a una persona criticando a los demás a sus espaldas. Realmente es algo que roba energía, que te incita a generarte una imagen negativa de alguien que ni siquiera conoces bien y que estas mirando a través de los «ojos» del ser menos indicado. 

Personas que hablan mal de los demás no son felices

Las personas que hablan mal de los demás, no importando si es familiar, amigo, conocido o compañero de trabajo, es una visión pobre pero con malas energías la percepción que estas personas tienen de los demás. 

No hay argumento, hablan por hablar y a quienes no se pueden defender por la condición que sea, timidez, miedo o ignorar lo que se dice de él, pudiera provocarle mucho daño. Hay una de las frases importantes de la madre teresa de Calcuta que dice:

«Quien dedica su tiempo a mejorarse a sí mismo no tiene tiempo para criticar a los demás»

En este sentido, vivir en paz no tiene precio, por lo que siempre debemos proteger nuestro espacio físico y psicológico. 

Hay que crearse una coraza anticríticas no constructivas, pues digamos que las palabras solo hieren cuando te importa quién las dice, qué es lo que dice y cómo lo dice.

¿Por qué estas personas hablan mal de los demás?, ¿Qué dice de ellos mismos esta acción? Muchos de ellos son tan pobres que no tienen nada que dar más que habladurías y a veces sin fundamento, cayendo en la vil mentira del chisme.

Motivos para no ser tú quien habla mal de las personas 

Si por el contrario eres tú quien acostumbra a hablar mal de la gente, déjame decirte que además de que seguramente ya te generaste una mala imagen ante los demás, también, a cada palabra mal intencionada que dices estás proyectando que tu autoestima está por los suelos y que tu vida es tan insípida y falta de cosas interesantes que te sobra tiempo para observar la de los demás. Así que es hora de dejar esto de lado y comenzar a ser feliz. 

Lo que otras personas piensen de ti es su realidad, no la tuya

«Lo que otras personas digan de ti es su realidad, no la tuya. Ellos saben tu nombre, pero no tu historia, no han vivido en tu piel, no se han calzado tus zapatos. 

Lo único que los demás saben de ti es lo que tú les has contado o lo que han podido intuir, pero no conocen ni tus ángeles ni tus demonios»

Hay personas que, de manera malintencionada o sin ningún tipo de criterio, dan su opinión sobre cualquier circunstancia aunque nadie se la haya pedido. El objetivo de estas críticas enmascaradas es hacer daño, menospreciar y disfrutar con la preocupación ajena.

La gente que hace esto suele tener tan baja su autoestima que no logra aceptarse a sí misma ni a los demás. 

Esto explica su facilidad para juzgar y poner etiquetas, lo que solo refleja la realidad de cómo se sienten y su capacidad para proyectar sus propias dificultades emocionales.

El chisme negativo

El chisme negativo está difundiendo noticias dañinas acerca de alguien, hablando mal de alguien detrás de su espalda, hablando con desprecio de los demás, ridiculizando o riendo de alguien, o diciendo algo detrás de alguien a quien luego no se lo dirías en la cara.

El problema es que cuando chismeamos, además de lastimar a los demás también nos perjudicamos a nosotros mismos. Nos lastimamos porque enseñamos a la gente que no se puede confiar en nosotros.

Recuerdo que estaba en un grupo de mujeres que hablaban de otras personas sin pensarlo dos veces. Inevitablemente, me alejaría preguntándome qué iban a decir sobre mí una vez que saliera de allí. 

Fue una sensación muy incómoda. En ese momento me di cuenta de que si hablamos de conocidos, no hay razón para pensar que no hablaremos de nuestros amigos también.

En definitiva, da igual lo que hagas o cómo lo hagas, siempre habrá gente que lo malinterprete. Intenta vivir y actuar como crees oportuno. Sé natural y date cuenta de que la única vía para sintonizar contigo mismo es hacer lo que sientes en cada momento.

La diferencia entonces parece muy evidente, la persona que se siente a gusto consigo mismo y con lo que tiene, difícilmente pueda emplear casi todo el día para buscar lo malo en los demás y estar destacándolo a los cuatro vientos, si conoces a alguien así, probablemente puedas notar que tienen una vida amargada. 

Fuente: La mente es maravillosa / Rincón de la psicología / Psicología y mente  / Mejor con salud / Genial / Vida lúcida / En pareja / Soy Carmín / https://frasesdeamorbonitas.org/

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