El hecho ocurrió en Curuzú Cuatiá, una ciudad de Argentina. Los pobres animales no pudieron con el drástico cambio de temperatura.

Hay veces en que la voluntad es noble, pero el destino no lo es. Hace unos días, la localidad de Curuzú Cuatiá, en la provincia de Corrientes (Argentina), sufrió la pérdida de unas 3.500 ovejas después de que sus dueños cometieran un error absolutamente involuntario.

Y es que claro, en estos días de cambio y locura climática, el tiempo puede ser bastante traicionero a veces. Las temperaturas en Curuzú Cuatiá, ubicada en una provincia cercana a Brasil, tiene un clima tropical en donde se puede pasar del calor al frío en unos pocos minutos. Y estas ovejas terminaron sufriendo el rigor del trópico.

El Litoral

Hace poco más de una semana, un grupo de productores de la zona decidió trasquilar a todas sus manadas de ovejas, ya que el termómetro marcaba casi 40º: el denso pelaje de las ovejas podría hacer que murieran deshidratadas, así que decidieron cortarlo para que estuviesen más frescas.

Pero unos días después del corte de pelo masivo, no sólo cambió el aspecto de las ovejas, sino que también llegaron las lluvias torrenciales y el frío. Y finalmente, la ley de Murphy actuó con destreza, ya que si algo podría haber salido mal, efectivamente salió mal: el total de ovejas trasquiladas murió de hipotermia por el brusco cambio de temperatura al que se vieron expuestas, ya que son muy sensibles a estas variaciones del siempre traicionero clima.

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El problema para los ovejeros de Curuzú Cuatiá es bastante grande, ya que recuperar a todo el ganado muerto tomaría de dos a tres años, según el secretario de Ganadería y Agricultura de la Provincia de Corrientes, Manuel García Olano.

«Además de la cantidad de lanares muertos, ocurrió en cabañas muy tradicionales de Curuzú, con muchos años de inversión en genética de los animales, de una muy alta calidad y valor (…) lo que será más complejo es lo vinculado a la calidad genética, algo que demandó inversiones durante 30 o 40 años, con insumos de otras provincias o países como Uruguay».

Manuel García Olano, secretario de Ganadería y Agricultura de la Provincia de Corrientes, a Clarín
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Por ahora, el Gobierno provincial se encargará de ayudar a los ovejeros afectados con herramientas para que comiencen a recuperar algo de ganado, como alimentos y fardos, entre otros.

Pero pase lo que pase, nunca sabremos lo que nos traerá la siempre sorprendente naturaleza.

Fuente: http://www.upsocl.com

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