La tentación de simplemente dormir y tener un día libre del trabajo es algo a lo que todos nos hemos enfrentado, pero la mayoría luchamos contra ese sentimiento. Nada bueno viene de ser perezoso, especialmente cuando todo el mundo, relativamente hablando, está preparándose para comenzar el día. Pero dicho esto, hay algo bueno de no ser una persona tan madrugadora, ya que la ciencia sugiere que podría ser un signo de inteligencia.

Un estudio británico llamado ¿Por qué los búhos nocturnos son más inteligentes? propone dar una mirada a nuestra ascendencia. Según los investigadores Satoshi Kanazawa y Kaja Perina, antiguamente, los humanos se acostaban y se levantaban temprano. El desviarse de la norma significa que aquellas personas que simplemente no quieren comenzar el día, en realidad, son más adecuadas para la vida moderna. Esto es, en sí mismo, un signo de inteligencia. Después de todo, las alarmas con botones de repetición son un invento relativamente reciente.

© Groundhog Day / Columbia Pictures  

No querer levantarse muestra una iniciativa de seguir tu propio camino. Si tenemos un claro deseo de escuchar a nuestros cuerpos y no regirnos por ningún reloj, significa que somos independientes. Es lógico que las personas que quieren dormir estén dispuestas a encontrar sus pasiones y encontrar sus propias soluciones.

Al menos, resolver el problema de querer dormir con más sueño demuestra que tenemos una lógica básica y una comprensión de la causa y el efecto.

Además, según un estudio, los “búhos” tienden a ser más felices que las personas madrugadoras

© Breakfast at Tiffany’s / Paramount Pictures  

Un estudio de la Universidad de Southampton analizó los patrones de sueño de 1 229 hombres y mujeres, así como sus circunstancias socioeconómicas. En general, las personas que se acostaban cerca de la medianoche y se levantaban después de las 8 de la mañana, apodadas “búhos”, tenían niveles de ingresos más altos, un estilo de vida más cómodo y feliz, especialmente en comparación con aquellos que comenzaban su día muy temprano en la mañana, los llamados “madrugadores”.

Desafortunadamente, esto no significa que tengamos un pase libre para dormir toda nuestra vida, por muy tentador que suene. Las personas que pasan 12 horas o más en la cama, lo cual es, al menos, la mitad del día, corren un riesgo mayor de sufrir muerte prematura. Para poner un ejemplo a modo de comparación, la gente con el riesgo más bajo de este tipo de muerte es la que duerme 8 horas.

© Cinderella / Disney  

En última instancia, el sueño es demasiado importante para ser tratado a la ligera. Este debe ser disfrutado no en demasía, pero tampoco en poca medida. Lo mejor de todo es que no tienes que ser un genio para dormir bien por la noche, ya que todos podemos hacerlo.

¿Crees que vale la pena dormir más? ¿O es mejor ser una persona madrugadora? ¡Comparte tus opiniones con nosotros en la sección de comentarios a continuación!

Fuente: https://genial.guru

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