Los adultos necesitan no menos de 7 a 9 horas de sueño de calidad cada noche, según explica la National Sleep Foundation. Pero existe un pequeño problema para el que es imposible encontrar una solución. Los recién nacidos no se fijan mucho en estas recomendaciones y mantienen a sus mamás y papás en alerta casi todo el día. Y parece que estos bostezos paternos pueden durar mucho más tiempo de lo que podríamos esperar.

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No hace falta decir que todos los padres primerizos son conscientes de que tendrán que olvidarse de la dulzura de dormir toda la noche cuando llega un bebé. Pero a veces creen que esto no durará mucho tiempo y pronto podrán dormir más en cuanto su hijo crezca un poco. Pero ¿qué pasaría si tuviéramos que decirte que vas a tener menos horas de sueño y de peor calidad durante aproximadamente 6 años después del nacimiento de tu hijo?

Para descubrir esto, los investigadores recopilaron datos sobre el sueño de un total de 4 659 padres entre 2008 y 2015. Las mamás y papás calificaron la calidad de su sueño en una escala entre 0 y 10, así como también informaron constantemente de la duración del mismo.

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Los resultados revelan que durante los primeros 3 meses tras tener a un bebé, las madres duermen, de media a una hora menos que antes. Tal vez no sea sorprendente decir que los padres tienden a dormir más que sus esposas, pero ellos también pierden alrededor de 15 minutos de descanso nocturno. Seis años después del nacimiento de un hijo, las madres duermen 20 minutos menos y los padres siguen sin recuperar sus 15 minutos. Ambos padres también confirman una disminución en la calidad del sueño.

El doctor Sakari Lemola, autor del estudio, destacó que no esperaban descubrir que el sueño no se recuperase incluso 6 años después de dar a luz. Pero explicó que cada edad podría conllevar sus propios problemas. Es probable que los niños dejen de llorar por la noche al pasar un tiempo, pero luego comiencen a tener pesadillas, enfermar o simplemente levantarse antes que sus padres.

Se hizo una curiosa observación en el transcurso de esta investigación. Los padres no pierden más sueño si deciden tener más hijos. El sueño de las madres que han dado a luz a su segundo hijo se recupera a los niveles que tenían antes de su nuevo embarazo. Esto sucede porque su calidad y duración ya son peores debido al impacto por el primer hijo.

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Esta información resulta muy importante porque la falta de sueño puede desencadenar multitud de problemas críticos diferentes. Por ejemplo, se relaciona con problemas de concentración, accidentes automovilísticos, aumento de peso y diversos problemas de salud. Por supuesto, esto no significa que tengamos que parar de dar a luz en pro de preservar nuestras propias vidas y salud. El objetivo de este artículo es solo concienciar a los padres y ayudarles a comprender qué ajustes en su estilo de vida sería mejor aplicar.

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Estos pueden incluir el manejo del estrés, aceptar la ayuda de amigos y familiares o buscar el consejo de profesionales. También es beneficioso priorizar el sueño saludable. Los nuevos padres pueden limitar el consumo de cafeína, reducir la exposición a las pantallas brillantes de los teléfonos celulares o televisores cerca de ellos, y ponerse de acuerdo sobre algunas rutinas. Creemos que esto ayudaría a los padres a evitar muchas expectativas poco realistas y dificultades.

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¿Conoces otras estrategias que pueden ayudar a los nuevos padres a pasar por esta maravillosa etapa de sus vidas? Comparte tus reflexiones en los comentarios.

Imagen de portada The Perfect Family / Variance Films

Fuente: https://genial.guru

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